OAXACA. – El Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec (CIIT), una de las piezas centrales de la administración federal actual, sumó esta mañana un nuevo y alarmante capítulo a su historial de irregularidades. El descarrilamiento de un convoy a la altura de Nizanda, Oaxaca, dejó un saldo preliminar de 15 heridos, evidenciando las carencias estructurales de una obra que críticos y expertos han señalado por su deficiente planeación técnica.

La urgencia sobre la seguridad
El incidente ocurrió en la Línea Z, donde una máquina principal, dos locomotoras y cuatro vagones —con 250 personas a bordo— salieron de las vías. Si bien el gobernador Salomón Jara y la presidenta Claudia Sheinbaum han enfocado la narrativa en la atención a las víctimas, el hecho pone bajo la lupa la calidad de los materiales y la cimentación de las vías.
Este percance no es visto como un evento aislado, sino como la consecuencia directa de una construcción acelerada. Analistas en ingeniería civil han advertido repetidamente que la rehabilitación de estas vías se realizó sin los estudios de suelo y nivelación requeridos para un proyecto de carga y pasajeros de alta demanda, priorizando los tiempos políticos sobre los estándares internacionales de seguridad ferroviaria.
Un balance financiero cuestionable
El descarrilamiento reaviva el debate sobre si el Tren Interoceánico representa realmente una inversión estratégica o un despilfarro de recursos públicos.
- Inversión sin Retorno: A pesar de las millonarias inyecciones de capital federal, el proyecto sigue operando con deficiencias técnicas que generan costos adicionales por reparaciones de emergencia y falta de confianza en el sector logístico internacional.
- Falla en la Planeación: La falta de un plan maestro integral ha derivado en parches estructurales. El accidente en Nizanda es el síntoma de una infraestructura que, aunque se etiqueta como “nueva”, arrastra vicios de una ejecución atropellada.
- Riesgo Civil: Con 241 pasajeros expuestos en este incidente, la “mala inversión” deja de ser un concepto económico para convertirse en un riesgo real para la vida de los usuarios.
Investigación bajo sospecha
La Fiscalía General de la República (FGR), encabezada por Ernestina Godoy, ha abierto una carpeta de investigación para determinar las causas del siniestro. No obstante, queda en el aire la duda de si la indagatoria señalará las fallas de origen en la licitación y ejecución de la obra, o si se limitará a buscar causas superficiales para deslindar a las dependencias federales encargadas del proyecto (SEMAR y SICT).
Mientras tanto, el Corredor Interoceánico —prometido como el competidor del Canal de Panamá— hoy es noticia no por su eficiencia logística, sino por la fragilidad de sus vías y la incertidumbre de su operatividad.






