CULIACÁN, SIN. – Pese a la reiterada instalación de mesas de seguridad y la supuesta coordinación entre los tres niveles de gobierno para pacificar la región, la realidad operativa en las calles de Culiacán sigue desmintiendo los discursos oficiales. El pasado domingo, un nuevo despliegue en el fraccionamiento Monterreal, sector Portalegre, dejó al descubierto que el poder de fuego de las células delictivas permanece intacto y desafiante.

El Operativo: Entre la vigilancia y la confrontación
El aseguramiento ocurrió en la intersección de la avenida Juan de Ortega y la calle López de Armendáriz. Según el reporte oficial, elementos de la Policía Estatal realizaban recorridos preventivos cuando interceptaron a tres individuos. Los sujetos intentaron refugiarse en un inmueble, lo que desencadenó una intervención que culminó con su captura y el decomiso de equipo bélico de alto poder.
El inventario de lo asegurado refleja la magnitud del desafío a la autoridad:
Poder de fuego: Destaca una ametralladora Browning calibre .50, arma de grado militar diseñada para perforar blindajes, junto a tres fusiles AK-47 y un fusil M4.
Logística bélica: Se contabilizaron 32 cargadores, una cinta eslabonada con cartuchos útiles .50, ocho chalecos tácticos y tres cascos balísticos.
Movilidad: Dos vehículos quedaron bajo resguardo oficial.
Mesas de seguridad: Discurso vs. Realidad
Este suceso ocurre en un contexto donde las autoridades estatales y federales aseguran mantener una estrategia de “inteligencia y coordinación” a través de constantes reuniones de seguridad. Sin embargo, la frecuencia de estos operativos y la sofisticación del armamento localizado sugieren que las mesas de seguridad han sido insuficientes para desarticular la estructura operativa de los grupos criminales.
“Mientras los tres órdenes de gobierno sostienen encuentros de planeación en oficinas, en las colonias de Culiacán el hallazgo de ametralladoras calibre .50 se vuelve un hecho cotidiano que evidencia una paz inexistente.”
Estatus Jurídico
El inmueble permanece bajo estricta vigilancia por parte de decenas de efectivos, a la espera de que el Poder Judicial autorice la orden de cateo necesaria para inspeccionar a fondo la propiedad. Los detenidos y el arsenal fueron trasladados al Ministerio Público Federal, donde se integrará la carpeta de investigación por violaciones a la Ley Federal de Armas de Fuego y Explosivos.





