GUADALAJARA, JALISCO. — En el marco de un operativo táctico de alta precisión desplegado durante las primeras horas en la zona metropolitana de Guadalajara y municipios colindantes, elementos de la Secretaría de la Defensa Nacional (Defensa), la Marina-Armada de México y la Guardia Nacional lograron la captura de Ramón Ángel “N”, conocido dentro de los organigramas de la delincuencia organizada como “El R1”. El imputado es catalogado por las autoridades federales como el principal líder operativo y financiero de una célula criminal vinculada al trasiego de sustancias ilícitas, extorsión y diversos actos de violencia generados en la región del occidente y centro del país.

La aprehensión se ejecutó tras meses de seguimiento e inteligencia naval, sin que se registraran enfrentamientos armados ni colapsos en las vías de comunicación locales. Fuentes de la Fiscalía General de la República (FGR) confirmaron que a “El R1” se le atribuye la autoría intelectual de múltiples eventos de alto impacto mediático, destacando su presunta participación en el ataque y posterior homicidio del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, acontecimiento que conmocionó al gabinete de seguridad nacional a principios de año.
Tras su traslado bajo un estricto dispositivo de seguridad al Penal de Máxima Seguridad del Altiplano, la audiencia inicial programada ante un Juez de Control Federal fue suspendida temporalmente a petición de la defensa técnica y del Ministerio Público para integrar pruebas complementarias. La Fiscalía busca acreditar no solo la delincuencia organizada y la portación de armas de uso exclusivo del Ejército, sino también la cadena de mando que vincula al detenido con atentados contra funcionarios públicos en los estados de Michoacán, Jalisco y Guanajuato.
Especialistas en seguridad ciudadana señalan que la detención representa un golpe severo a la estructura operativa del grupo criminal, aunque advierten sobre posibles reacomodos violentos en los mandos medios de la organización. Las autoridades locales y federales han reforzado el patrullaje en los límites estatales de Jalisco y Michoacán para blindar las carreteras y zonas urbanas ante cualquier intento de reacción por parte de células remanentes.




