CULIACÁN, SIN. — La pasión por el fútbol paralizó por completo las actividades de la capital sinaloense este fin de semana. Más de 21 mil aficionados se concentraron de forma masiva en el emblemático sector conocido como “La Canasta” para presenciar la transmisión en pantallas gigantes del vibrante partido entre las selecciones de México e Inglaterra correspondiente a la Copa del Mundo 2026. La asistencia masiva superó todas las expectativas de protección civil y de las autoridades locales.

El evento se convirtió en una auténtica fiesta popular desde tempranas horas del domingo, con miles de familias y jóvenes portando la playera tricolor, ondeando banderas y coreando cánticos de apoyo al conjunto azteca. La euforia colectiva estalló con fuerza a pesar de las inclemencias del clima y los retrasos meteorológicos que afectaron la transmisión original del encuentro. Los comercios aledaños reportaron un lleno absoluto y una derrama económica sin precedentes para el sector restaurantero y de servicios de la zona.
Sin embargo, la celebración masiva no estuvo exenta de contratiempos y dejó una postal negativa al amanecer de este lunes. La zona turística e infraestructura de “La Canasta” amaneció sepultada bajo toneladas de basura, desechos plásticos, botellas de vidrio y restos de alimentos. Ciudadanos y colectivos ambientalistas expresaron su indignación a través de redes sociales, denunciando la falta de civismo y cultura ecológica por parte de los asistentes, quienes transformaron los espacios verdes y andadores en un vertedero a cielo abierto.
Ante esta situación, cuadrillas de la Dirección de Servicios Públicos del Ayuntamiento desplegaron desde las primeras horas de la mañana un operativo emergente de limpieza con barrenderos y camiones recolectores para restablecer el orden y la higiene en el sector. Las autoridades municipales hicieron un enérgico llamado a la población para que en los próximos eventos deportivos masivos mantengan un comportamiento responsable con el entorno urbano, recordando que el mantenimiento y la limpieza de los espacios públicos es una tarea compartida entre sociedad y gobierno.




