A tres días del mensaje conmemorativo por el Segundo Informe de Gobierno, la Jefa del Ejecutivo Federal destacó la consolidación institucional del marco normativo mediante el procesamiento de 27 reformas constitucionales y 76 modificaciones a leyes secundarias aprobadas por el Congreso de la Unión. De acuerdo con la argumentación jurídica emitida desde la Presidencia, estas transformaciones normativas devolvieron la orientación de soberanía pública a sectores estratégicos como la energía, los ferrocarriles de pasajeros, la gestión de empresas del Estado y el fortalecimiento de la justicia penal.
En la vertiente de la inversión pública y el crecimiento macroeconómico, los últimos indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) expuestos por el Ejecutivo mostraron que la inversión fija bruta registró un incremento del 7.7%. Este repunte estuvo apalancado de manera sustancial por un repunte anual del 10.9% en la inversión pública en grandes proyectos de infraestructura de conectividad, así como por una tasa de avance del 6% en la inversión privada en los rubros de manufactura y relocalización de cadenas de suministro (nearshoring).

Neutralidad frente al proceso de renovación política de 2027
Cuestionada expresamente por los medios sobre los escenarios políticos preparatorios de cara a las elecciones intermedias de 2027 —en las cuales se renovará la totalidad de la Cámara de Diputados, además de quince gubernaturas, múltiples alcaldías y congresos locales—, la presidenta Sheinbaum adoptó una postura institucional de neutralidad para desmarcar el trabajo gubernamental de las disputas partidistas.
“No me toca a mí hablar en particular del resultado ni del proceso de la elección de 2027. Las fuerzas políticas y los órganos electorales tienen sus propios cauces institucionales. El Gobierno de la República se concentra al cien por ciento en la gestión pública, la seguridad de la ciudadanía y el cumplimiento de los programas sociales”, aseveró la mandataria ante los cuestionamientos de la prensa.
La postura presidencial busca contener la efervescencia política adelantada en entidades clave de la República donde la sucesión de gubernaturas ha comenzado a movilizar a grupos de interés locales y cuadros partidistas.




