En un movimiento para blindar la producción agrícola nacional frente a las oscilaciones del mercado internacional y garantizar el abasto para el consumo interno, la Presidencia de la República anunció el balance operativo del programa Acopio para el Bienestar. La iniciativa pública, supervisada por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural (SADER) y la red de tiendas de la Seguridad Alimentaria Mexicana, ha alcanzado la adquisición directa de 752 mil toneladas de maíz blanco y 196 mil toneladas de frijol en las principales zonas maiceras y frijoleras del país.
Este programa ha canalizado una inversión social directa que supera los $10,706 millones de pesos, beneficiando de forma prioritaria a más de 66 mil pequeños y medianos productores del campo. De igual forma, las autoridades del sector agropecuario ratificaron que la cosecha nacional de frijol registró una recuperación notable al cerrar la temporada de recolección en 1.36 millones de toneladas —lo que representa un superávit de 300 mil toneladas respecto a las estimaciones base del ciclo agrícola previo—, mientras que la producción láctea del país ascendió a 14,400 millones de litros anuales.
La estrategia gubernamental busca desarticular las redes de coyotaje en los centros de acopio regionales, donde históricamente los intermediarios privados castigaban el valor del grano pagando precios por debajo de los costos de producción. Al fijar un precio de garantía competitivo y ofrecer pago inmediato a los agricultores ejidales, la administración federal apunta a sostener la rentabilidad económica de las comunidades rurales en Sinaloa, Sonora, Zacatecas, Chihuahua y el Bajío.





