El embate de la naturaleza en el sureste y centro del país
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) emitió una alerta de máxima prioridad debido al ingreso y rápido desplazamiento de la Onda Tropical Número 2 sobre el territorio mexicano. Este fenómeno, en interacción con una vaguada en niveles altos de la atmósfera y la entrada de humedad proveniente del Golfo de México y el Mar Caribe, ha desencadenado un “diluvio” con acumulaciones de agua de hasta 150 mm en regiones de Chiapas, Campeche, Yucatán, Tabasco y Quintana Roo. Las intensas precipitaciones han venido acompañadas de tormentas eléctricas, fuertes rachas de viento y caídas severas de granizo.
El impacto no se limita al sureste. En la zona central, que incluye a la Ciudad de México y el Estado de México, las autoridades de Protección Civil activaron las alertas naranja y amarilla ante chubascos vespertinos de alta intensidad que ya han provocado inundaciones en vialidades primarias, la caída de árboles y retrasos masivos en los sistemas de transporte colectivo como el Metro.

ESTADOS CON MAYOR IMPACTO
1. Chiapas (Lluvias intensas de hasta 150 mm)
2. Yucatán (Inundaciones urbanas y vientos fuertes)
3. Campeche (Alerta por encharcamientos severos)
4. Estado de México (Granizadas y vialidades afectadas)
5. Ciudad de México (Saturación de drenaje y caos vial)
Contraste meteorológico: El mapa dividido de México
La situación climática del país presenta una paradoja extrema. Mientras los estados del sur y centro enfrentan inundaciones y tormentas eléctricas, una circulación anticiclónica en los niveles medios de la atmósfera mantiene una intensa ola de calor sobre 11 entidades del norte y occidente de la República. Estados como Sinaloa, Sonora, Chihuahua, Jalisco y Nayarit registran temperaturas que superan los 40°C, provocando alertas por deshidratación, golpes de calor y un incremento peligroso en el consumo de energía eléctrica debido al uso de sistemas de refrigeración.
Las autoridades de rescate y el SMN instan a la población a mantenerse informada mediante los canales oficiales, evitar cruzar corrientes de agua en zonas inundadas y extremar precauciones ante la posibilidad de deslaves en regiones montañosas de Chiapas y Oaxaca, donde la saturación de agua en los suelos ha alcanzado niveles críticos.




