OAXACA DE JUÁREZ, OAX. — Durante su gira de trabajo por el sureste del país, la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, encabezó un informe especial en el que destacó una reducción histórica del 49% en la incidencia de homicidios dolosos a nivel nacional en comparación con los picos más altos registrados en administraciones previas. Las declaraciones de la jefa del Ejecutivo Federal buscan afianzar la narrativa de efectividad de la estrategia basada en la atención a las causas y la coordinación de las fuerzas federales, en medio de un entorno regional complejo.

Coordinación e inteligencia como ejes de seguridad
Ante un auditorio compuesto por autoridades locales, mandos de la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la mandataria afirmó que la baja en las estadísticas delictivas no es fortuita, sino el resultado de un modelo que prioriza las labores de inteligencia financiera, la consolidación territorial de los cuerpos de seguridad y los programas de bienestar social dirigidos a las juventudes de las zonas con mayor índice de vulnerabilidad.
“Falta camino por recorrer, pero la tendencia a la baja es irreversible cuando se atienden las raíces del problema y no se recurre a la violencia desmedida”
“Falta camino por recorrer, pero la tendencia a la baja es irreversible cuando se atienden las raíces del problema y no se recurre a la violencia desmedida”, señaló Sheinbaum durante su intervención. El informe oficial detalla que estados que históricamente concentraban los focos rojos de letalidad han comenzado a estabilizar sus curvas delictivas, gracias a las operaciones conjuntas y al despliegue diario de las mesas de paz locales.
Contrastes y retos en las realidades regionales
A pesar del optimismo gubernamental amparado en las macrocifras, las realidades a ras de suelo en diversas entidades federativas continúan imponiendo retos considerables a la gobernabilidad. En el propio estado de Oaxaca, la visita presidencial coincidió con momentos de tensión civil provocados por diversos bloqueos de vialidades y manifestaciones de gremios sociales y de profesores del magisterio en zonas turísticas y de conectividad clave, como el municipio de Mitla y los accesos a la capital del estado.
Estas movilizaciones de carácter local, vinculadas a demandas de infraestructura, presupuesto educativo y regularización agraria, evidencian que el concepto de seguridad nacional se cruza de manera inevitable con la estabilidad social y la resolución expedita de los conflictos comunitarios. Agrupaciones civiles locales han manifestado que, si bien la baja en homicidios de alto impacto es notable, el combate a las extorsiones y los delitos del fuero común deben ocupar un espacio igual de prioritario en la agenda pública de la federación.
Consolidación del modelo de seguridad rumbo a la segunda mitad del año
El balance presentado en el estado sureño busca fijar el rumbo de las prioridades legislativas y operativas para los meses venideros. El gobierno federal mantendrá su postura de fortalecer los marcos operativos de la Guardia Nacional, dotándola de mayores capacidades de investigación criminalística en coadyuvancia con las fiscalías locales.
El anuncio de la reducción del 49% en homicidios dolosos se convierte así en la principal carta de presentación del Ejecutivo ante los constantes cuestionamientos de organismos internacionales y agencias de seguridad extranjeras, posicionando la tesis de que el modelo de pacificación de México está arrojando resultados medibles, a pesar de las resistencias de los grupos del crimen organizado que aún operan en regiones focalizadas del territorio nacional.




