Resulta que Morena (el partido en el gobierno) quiere cambiar las reglas de cómo funcionan las elecciones en México. Pero tiene un problema: sus “amigos”, el Partido Verde y el PT, no están nada contentos y han dicho: “O le cambian a la propuesta, o no cuentan con nosotros”.

¿Por qué se pelearon? Morena propuso una reforma que toca dos cosas que le duelen mucho a los partidos más chicos: Menos dinero: La idea original es quitarles la mitad del presupuesto a los partidos. Menos puestos “gratis” (Plurinominales): Querían quitar a muchos de los diputados y senadores que llegan al Congreso sin que la gente vote directamente por ellos (los que entran por lista).
¿Qué dicen el Verde y el PT? Ellos dicen que si les quitan el dinero y esos puestos, prácticamente los estarían desapareciendo. Su argumento es: “A Morena no le duele porque es un partido gigante, pero a nosotros nos dejan en la calle”. Incluso el Partido Verde propuso que, si van a recortar el dinero, se reparta igual para todos, para que la competencia sea justa.
¿Qué va a pasar ahora?
Morena sabe que necesita los votos del Verde y del PT para aprobar cualquier cambio importante. Por eso, están aplicando el dicho: “Más vale aquí corrió que aquí quedó”.
El plan B: Ahora están pensando en no quitar los puestos “gratis”, sino mejor reducir el número de diputados por los que sí votamos. También proponen bajar el presupuesto solo un 20% en lugar del 50%.
La pausa: Si de plano no se ponen de acuerdo, prefieren guardar la reforma en un cajón (congelarla). ¿Por qué? Porque lo más importante para Morena es que sus aliados sigan con ellos para las elecciones de 2027. No quieren que su equipo se rompa por una pelea de dinero.
En resumen: La gran reforma electoral que quería el Gobierno está en pausa porque los partidos aliados se rebelaron. Morena prefiere mantener la amistad y la alianza política que forzar una ley que los deje solos.




