La violencia homicida en Culiacán ha mostrado un rostro especialmente cruento en los últimos días, afectando de manera directa a las mujeres y consolidando una preocupante tendencia al alza en los delitos de género. La Fiscalía General del Estado (FGE) confirmó que, tan solo durante el transcurso del mes de mayo, se han abierto de manera formal siete carpetas de investigación bajo el protocolo estricto de feminicidio en la entidad, una cifra que representa un incremento cercano al 60% en comparación con los primeros meses del año previo.

Uno de los hechos más recientes que conmocionó a los habitantes de la capital fue el hallazgo de dos mujeres privadas de la vida en la periferia de la ciudad, cuyos cuerpos presentaban signos evidentes de violencia física. La persistencia de este tipo de crímenes ha provocado la indignación y movilización de diversos colectivos feministas y de la sociedad civil organizada, quienes se han congregado en espacios emblemáticos como la Catedral de Nuestra Señora de Guadalupe para exigir el cese de la impunidad y demandar justicia expedita para las víctimas.
A este escenario se suma el reporte de jornadas sumamente violentas que afectan el tejido social comunitario. En una de las fechas más complejas de la semana, las autoridades ministeriales dieron fe del asesinato de nueve personas en distintas demarcaciones, la mayoría concentradas en Culiacán. Entre los casos destaca el homicidio de dos hombres que fueron sorprendidos por sujetos armados en el fraccionamiento Santa Rocío cuando se disponían a iniciar su jornada laboral, así como el hallazgo de un cuerpo sin vida con un mensaje intimidatorio a un costado de la autopista Benito Juárez, conocida localmente como “La Costera”.
La respuesta institucional ha consistido en el incremento de patrullajes y en la vinculación a proceso de 13 civiles detenidos en posesión de armamento de uso exclusivo del Ejército en la colonia Guadalupe Victoria. A pesar de estas detenciones, las fiscalías especializadas se encuentran rebasadas ante la carga investigativa y la sofisticación de los ataques, lo que mantiene en vilo la efectividad de la Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres (AVGM) decretada en el municipio.




